Una película que ataca al corazón a través de los ojos 

El adolescente Miles Morales ha arrasado literalmente en la gran pantalla. A través de esta oda al Hombre Araña, el personaje atrae de manera vivaz a los espectadores con bien plasmados sentimientos propios de la edad.

Está terminando un ciclo de 365 días y con él, un cronograma de cine que nos ha dejado emociones al límite. Y cuando pensábamos que ya nada podía cambiar la puntuación de mejores o peores películas del 2018, lo que al principio parecía ser una entrega más que pasaría sin pena ni gloria por la pantalla grande, se convirtió no solo en la mejor película de animación del año, si no en la mejor película de Spider-Man de todos los tiempos y una de las mejores películas de superhéroes de la historia del cine. Eso es, sin lugar a dudas. Spider-Man: Un nuevo universo.

Sinopsis: 

Phil Lord y Christopher Miller, las mentes creativas detrás de Lego La Película y Comando Especial, aportan su distintivo talento en una visión fresca de un universo diferente para Spider-Man, con un innovador estilo visual que es el primero en su clase. Spider-Man: Un Nuevo Universo presenta a Miles Morales, un adolescente de Brooklyn, junto a las ilimitadas posibilidades del Spider-Verse, donde más de uno puede usar la máscara.

Esta película animada es una poderosa forma de recordarles a todos los fans del Hombre Araña – y a los recién adoptados, como yo también- por qué “un gran poder conlleva una gran responsabilidad”.

MSpider-Man: Un nuevo universoi opinión como fan

Les pasa que ¿cuándo van a cine con sus hijos deben estar pendientes de las palomitas de maíz, que no rieguen el agua o estén bien sentados en la silla? A mí sí, pero en Spider-Man: Un Nuevo Universo,  olvidamos que con nosotros había un niño y lo tratamos como un par, que si se echaba el agua encima o se dañaba la columna sentándose mal, eso podía esperar. Porque por casi dos horas estuvimos hipnotizados por una película rítmica, humana y sobre todo asombrosa en la que el público de todas las edades, gracias a un inteligente uso de las dimensiones paralelas y de los personajes que vienen de ellas, orienta toda su atención.

Al salir de la sala, coincidimos con mi esposo (cosa que me enorgullece porque él sí que es un “verdadero fan” de Spider-Man y de los comics), en la proeza que existe detrás de cada fotograma: la mezcla de los diseños de los personajes en 2D con el motor gráfico en 3D acompañado de la paleta de colores que despliega un aroma a comic delicioso, el sonido de ambientación perfectamente construido, más la banda sonora que merece la pena escuchar una y otra vez, hicieron que Spider-Man: Un nuevo universo se convierta en la película que querremos ver una y otra vez convencidos de tener frente a nosotros la mejor historia de comics traída al cine en todos los tiempos.

Como ven, sigo entusiasmada y podría seguir desbordando mi entusiasmo para decirles que no se pierdan la oportunidad de viajar a través de la pubertad de Miles Morales, del cinismo de Peter B. Parker, del glamur de Spider-Gwen, de la inocencia de Peni Parker, de la rectitud de Spider-Man Noir y del caricaturesco Spider-Ham. Vayan y den un salto de fe. Convénzanse por sí solos, de que cada uno de nosotros puede ser un héroe. Es verdad, tú eres un héroe, solo si estás dispuesto a serlo.