¡No seamos guardianes de rocas, seamos padres!

 

Pie pequeño es una nueva versión de la leyenda del hombre de las nieves. Y cuenta cómo un yeti que vive en lo alto del Himalaya se encuentra con una criatura que siempre fue una leyenda: un ser humano o, como ellos lo llaman, un Pie pequeño.

Uno de los puntos que destaco de este filme es la crítica social que reside en toda la trama. Y es que llevábamos tiempo sin encontrar en la pantalla gigante esa magia característica de las fábulas, un encanto que no necesita explicaciones para salir de la sala con un aprendizaje.

Aquí no hay un villano materializado, pero existen de manera implícita dos malos en la vida del yeti y en la vida real: la ignorancia y la deshonestidad. Si, la deshonestidad y de eso se darán cuenta cuando ustedes vean la película porque no quiero darles más adelantos.

Sinopsis 

Migo, es uno de los yetis que viven en una sociedad escondida de los humanos, con tradiciones escritas en piedra y llena de supersticiones. Sin embargo su mundo cambia cuando el gigantesco personaje descubre la existencia de los Pie pequeño. Esto prenderá la llama de su curiosidad, lo llevará a explorar más de lo permitido y se encontrará con Percy Anderson, un ambicioso conductor de televisión que busca a toda costa volverse famoso explorando el mundo.

Enseñemos a nuestros hijos cómo pensar y no qué pensar 

Cuando Migo, uno de los personajes principales de la película, relata su hallazgo a la comunidad, El Guardián de las Rocas lo destierra de su aldea por cuestionar su verdad, la cual claramente señala que los humanos (pies pequeños) no existen. 

Estoy convencida que para enriquecer nuestras herramientas para la vida debemos tener autodeterminación y pesé a que es muy seguro cometer errores, la garantía es que aprendemos de ellos, seguimos adelante, nos adaptarnos y hasta nuestro esquema mental se reorganiza. Porque cuando pensamos para solucionar un problema o intentamos comprender en qué nos equivocamos, crecemos.

Mejor dicho, si nos comportamos como El Guardián de las Rocas y enseñamos a nuestros hijos a aceptar sin pensar, esa información no será importante, no causará un cambio relevante en su cerebro sino que simplemente se almacenará en alguna zona de su memoria, donde poco a poco se irá evaporando. 

Por eso mi invitación a no ser El Guardián de las Rocas, si no a permitir que existan más Migos habidos de conocimiento, dispuestos a aprender de los errores, a encontrar su propia manera de hacer las cosas, darle sentido a su mundo e ir formando su núcleo de valores.

Vayan a ver Pie pequeño, es una bonita historia cuyo discurso está encaminado en la verdad, la importancia de pensar críticamente, cuestionar y ser ético. Es una cinta que cumple su cometido como película familiar e infantil y nos invita a debatir la adicción a la fama instantánea en redes sociales.

Ya saben, me cuentan qué tal les pareció. ¡Bonito día gente bonita!