Una película que revela la importancia de la relación entre padres e hijos


Este filme cargado de diversión y fantasía, toca temas vitales para los niños como la amistad, el matoneo y, sobretodo, la relación entre padres e hijos. Refleja la soledad a la que los pequeños se tienen que enfrentar cuando sus padres están ausentes, pese a estar todo el tiempo en casa.


Sinopsis:


Luis es un solitario niño de 12 años que no tiene ningún amigo. Su padre, el ufólogo (Persona que estudia o investiga los informes sobre ovnis) Armin Sonntag, simplemente no tiene tiempo para él: está obsesionado con probar la existencia de vida inteligente en el espacio y pasa toda la noche en el telescopio y todo el día durmiendo.

Hasta el director de la escuela piensa que Luis debería ser enviado a un hogar de niños abandonados. Afortunadamente, la ayuda llega de una galaxia lejana cuando tres excéntricos extraterrestres se estrellan muy cerca a su casa.

¿Qué tanto escuchamos a nuestros hijos?


Antes de tener a Jake no sabía cómo funcionaban las relaciones entre padres e hijos. Para mí era difícil entender que una mamá o un papá no tomaran acciones para “reprender” un show de esos memorables en los que las lágrimas, los gritos y la cara tipo Hulk de su hijo sobresalían en un sitio público. Tampoco entendía como algunos padres se ofuscaban y aplicaban el castigo para “calmar” la situación.


Hoy, con frecuencia noto que nuestros niños llaman la atención de formas “confusas” y digo que confunden porque ¿quién va a creer que lanzarse al piso o hacer la temible pataleta en público sea un grito de auxilio? Claro, la mayoría de veces se trata de una exploración a nuestra cordura y un sondeo para saber  hasta dónde podemos ceder a sus caprichos para que se calmen. Pero y ¿cuándo no? Cuando lo que hacen es decirnos: “¡aquí estoy! Mírame necesito de ti”. Y lo hacen de la única forma que tienen, siendo niños.


Escucharlos aunque no hablen

Por fortuna para mi triángulo amoroso (mamá, papá y Jake), tras quedar embarazada empecé a leer, a entender cosas tan sencillas como que estos gritos no son para el público y que nuestros retoños no saben de vergüenzas. Es más, puede que no funcione en todos los casos, pero basta con ponernos a su nivel y hacerles entender que no es la forma adecuada de pedir las cosas.

No atender los comportamientos de nuestro hijos, dejarlos solos con sus pataletas y no darnos un espacio para dedicarles el tiempo que necesitan, es el primer paso para que se sientan tristes y sin compañía; para que algunas veces, hagan pataleta o llamen la atención con cualquier cosa que de seguro papá y mamá verán como travesura y lograran tener sus ojos sobre ellos.


Aunque me pregunto cómo será Jake a los 12 años, estoy segura que no quiero ser como Armin Sonntag (el papá de Luis). Quiero que llegué del colegio y me tenga para hablar si así lo desea, que compartamos la merienda y esperemos a papá para la cena.

Mi frase preferida de la película dicha por Luis: “Mi papá es inusual, pero siempre está ahí para mí

Luis y los Aliens es una película para todo público: los papás salen con la idea de querer disfrutar más tiempo con sus niños y los niños salen con la idea de que el universo es enorme.


Anímense a verla, ya saben, me cuentan qué tal les pareció.