Una película para aficionados e indiferentes también 
La nueva cinta de Star Wars, trata de la vida del joven Han Solo, el personaje que Harrison Ford hizo famoso hace 41 años.

Comienzo por decirles que soy una Padawan (aprendiz) en lo que tiene que ver con Star Wars. Desde hace poco menos de una década empecé a fascinarme por mundos inimaginables llenos de ese color bronce tan característico de la saga que a hoy, entre merchandising, derechos y películas, le ha sumado a la cuenta de George Lucas, su creador, una cantidad de dinero jamás pensada.  

Recuerdo que cuando mi esposo geek en un día de desparche me dijo: “Veamos episodio IV de Star Wars” le dije: “¿y por qué no el I?”. Claramente no tenía ni idea que todo empezaba a la mitad del camino. 
Después me fui apasionando con cada intervención de C3PO, me encantó el poder femenino que trasmitía la princesa Leia y el amor que empezó a surgir entre Han y ella. Ni hablar de la trilogía precuela: allí me entraron las ganas de vestirme como la reina Padmé y hasta me divertía con Jar Jar Binks.
Pero uno de los personajes más irreverentes y el que quizá más me llama la atención por su manera desenfadada de ver la vida, es el de Han Solo y cuando supe que saldría una película contando su vida, de verdad que quería ser de las primeras personas en verla y saber con qué nos sorprendería esta vez.

Sinopsis 

A bordo del Halcón Milenario Han Solo: Una Historia De Star Wars trae una nueva aventura con el contrabandista más querido de todos los tiempos. A través de una serie de arriesgadas travesuras en un oscuro y peligroso submundo criminal, Han Solo conoce a su futuro amigo y copiloto y encuentra al apostador Lando Calrissian en un viaje que marcará el curso de uno de los héroes más inesperados de Star Wars.

Mis impresiones

Han Solo: Una Historia De Star Wars, es una película que responde a preguntas como: ¿De dónde viene el apellido de Han Solo? ¿Cómo conoció a Chewbacca? ¿Con qué mano ganó la partida de Sabacc que lo hizo acreedor al Halcón Milenario? ¿De qué manera logró completar el Corredor de Kessel en menos de doce parsecs?
La cinta tiene buenos momentos merecedores de la saga, de hecho, me encantó una robot de opiniones muy fuertes, y a veces fuera de contexto, llamada L3-37. Pero la comparación entre Harrison Ford y el nuevo protagonista Alden Ehrenreich, es inevitable. Y a decir verdad después de salir de la sala de cine, me cuesta trabajo entender cómo Han Solo se convirtió en ese hombre cínico, hábil y vivaz de Episodio IV.
Pero bueno, sin entrar en detalles y contarles la película, les diré que me divertí, ¡nos divertimos! Adivinen ¿con quién fui? ¡Exacto! Con mi esposo, el geek que hasta de buen rock me ha enseñado.
Fuimos los dos sin Jake, para saber qué tan apropiada es para su edad y la conclusión es que debemos esperar un poco para verla con él, porque aunque no tiene material sensible, tal vez se aburra en esas dos horas que dura.
Si me ponen a escoger entre Rogue One, película que se estrenó en 2016 que también es un serie derivadaStar Wars y Han Solo, me quedo con la primera porque el espíritu de lucha de los guerrilleros rebeldes de la República es apasionante y me sabe más a la esencia de George Lucas.
Ahora bien, si no saben nada de Star Wars y quiere pasar un rato entretenido, también les aconsejo  ver Han Solo. Porque solo necesitaran saber que tiene dos ingredientes ganadores: romance y acción. Eso acompañado de crispetas suena bien ¿no?

Ya saben, si se animan a verla, me cuentan qué tal les pareció. ¡Y que la fuerza los acompañe!