Una película sencilla para los más pequeños

De las películas infantiles siempre he rescatado las fábulas, esos cuentos, generalmente sobre animales a las que se les conceden características humanas. Y en esta fábula de la pantalla gigante  llamada Animales en apuros, que nos vimos en trío, debo decirles que los padres de Jake se durmieron.

¡Así es! Nos dormimos, poco pero nos dormimos, porque estábamos cansados, la noche anterior no habíamos dormido suficiente, la función a la que asistimos era muy temprano, la sala estaba calientica… la lista puede seguir, pero el punto es que fuimos y Jake la disfrutó.
Sinopsis 
Max, un gato hiperactivo, no sabía que su vida iba a cambiar desde el momento en que entró a una casa del bosque para protegerse de la lluvia. Así conoció a Bob, un castor cascarrabias que vive una vida muy rutinaria, se ejercita todas las mañanas, trabaja en su jardín, tritura la harina en su molino de agua y hace colmenas para el Sr. Bear.
Pero pronto, Bob y Max descubren que alienígenas están secuestrando animales para encerrarlos en un zoológico espacial. Los dos deciden liberar a sus amigos de los malvados extraterrestres.
Es una película de niños y en ellos se enfoca
Es probable que a los adultos les aburra Animales en apuros. Y eso en a mi modo de ver no resulta grave porque es una película para niños pequeños. Obvio, puede incomodar y quizá les pase como a nosotros, por su relato sencillo. Pero como toda fábula, la película logra transmitir enseñanzas y valores en la que los niños no solo ven una historia, sino que existe una moraleja que estimula su pensamiento crítico. Y en este caso, nos deja como enseñanza que cada ser que habita el universo debe ser tratado con respeto.

Mi frase preferida de la película dicha por Bob: “Todos quieren ser reconocidos, pero no todos lo aceptan”

Vayan con sus hijos pequeños, déjense asombrar y disfruten una forma diferente de ver el mundo a través de sus ojos.
Si se animan a verla, ya saben, me cuentan qué tal les pareció.